lunes, 9 de marzo de 2009

CARAL 5,000 AÑOS DE CIVILIZACION




"La ciudad de Caral fue construida por una de las más importantes civilizaciones del planeta, creada por el trabajo organizado de sus pobladores en un territorio de configuraciones geográficas contrastadas.Muchos conocen Cusco como la capital del imperio Inca y Machu Picchu como el predio de uno de los últimos incas; pero pocos todavía saben que la Ciudad Sagrada de Caral fue edificada por el primer Estado político que se formó en el Perú 4400 años antes que gobernaran los incas.Caral-Supe representa a la civilización más antigua de América, desarrollada casi simultáneamente con las de Mesopotamia, Egipto, India y China. Los habitantes del Perú se adelantaron en, por lo menos, 1500 años a los de Mesoamérica, el otro foco civilizatorio de los seis reconocidos mundialmente, y en más de 3000 años a la sociedad que edificó las reconocidas ciudades mayas.El precoz desarrollo de la sociedad de Caral-Supe la convirtió en la civilización más antigua del Nuevo Mundo pero, a diferencia de otros focos civilizatorios, como Mesopotamia, Egipto e India, que intercambiaron conocimientos y experiencias, logró un avance sin precedentes en completo aislamiento de sus coetáneas de América y del Viejo Mundo.
En el Perú, las formas de organización económica, social y política de las poblaciones de Caral-Supe causaron fuerte impacto en la historia del área; trascendieron el espacio y el tiempo, y sentaron las bases del sistema sociopolítico que tendrían las poblaciones de los Andes Centrales.En el área norcentral del Perú, el modelo de organización diseñado e implementado por el Estado de Supe, condujo por varios siglos el accionar de los individuos
La Sociedad de Supe en los Albores de la Civilización
Caral es el asentamiento más destacado de los 18 identificados a lo largo de 40 km del valle bajo y medio de Supe, cada uno de los cuales reúne edificios públicos con la característica plaza circular hundida, además de un conjunto de unidades domésticas. No es Caral el más extenso pero sí el que muestra un diseño arquitectónico planificado y una fuerte inversión de fuerza de trabajo en la construcción de los edificios piramidales. Por la extensión de los asentamientos y por la cantidad de trabajo invertida se hace evidente que ellos tienen un ordenamiento jerarquizado y que había una organización social unificada en el valle. Este patrón de distribución puede extenderse también a los valles de Pativilca, Fortaleza y Huaura, los cuales, al lado de Supe, debieron constituir el territorio base de formación del Estado prístino.La ciudad de Caral se encuentra en el inicio del sector medio del valle de Supe, provincia de Barranca, a 184 km al norte de Lima, en el área norcentral del Perú. Es el asentamiento urbano más destacado por su extensión y complejidad arquitectónica de todos los identificados en el Perú entre los 3000 y 2000 años a.C.Caral ocupa 66 ha, en las cuales se distingue una zona nuclear y una zona marginal. En el núcleo, las edificaciones están distribuidas en dos grandes mitades: una alta donde se pueden apreciar las construcciones piramidales más destacadas, una plaza circular hundida, dos espacios de congregación pública masiva, además de las unidades domésticas y de almacenamiento de los funcionarios, así como un conjunto residencial extenso. La mitad baja tiene edificios de menores dimensiones, aunque destaca el complejo arquitectónico del Anfiteatro, y un conjunto residencial, igualmente, de menor extensión. La zona en la periferia tiene numerosas viviendas agrupadas, distribuidas a modo de archipiélago en «islotes», a lo largo de la terraza que linda con el valle. Millones de piedras fueron cortadas y trasladadas a la ciudad para la construcción de los edificios públicos, para remodelar los diseños arquitectónicos o para enterrarlos cíclicamente y construir uno nuevo. Condiciones económicas que sustentaron la vida y obra de la sociedad de Supe Los avances tecnológicos alcanzados en los campos agrícola y pesquero en los valles interandinos y en el litoral, respectivamente, incidieron en el desarrollo de las fuerzas productivas de las sociedades que habitaban los valles costeños del área norcentral, en particular en las de Supe. La producción de algodón y la manufactura de fibra destinada a la elaboración de ropa y sobre todo de redes para la extracción masiva de pescado, fomentaron la especialización laboral y favorecieron la complementariedad económica mediante el intercambio permanente de productos entre los asentamientos de agricultores y de pescadores. Se hizo posible, así, la acumulación de la producción, la división social del trabajo, la especialización, el intercambio a corta y a larga distancia.La trama social y la formación del EstadoLos excedentes derivados de la producción social, tanto en el campo agrícola como en el pesquero, fueron distribuidos de modo desigual, en beneficio de los representantes de linajes y de los especialistas a cargo de las actividades necesarias para garantizar la reproducción del sistema; se formaron así en el área norcentral comunidades de agricultores y pescadores, “pachacas”, dirigidas por sus autoridades y «principales», con sus respectivos edificios públicos para fines administrativos y ceremoniales, sus conjuntos residenciales y su territorio de producción económica.La producción excedentaria favoreció a las poblaciones del valle medio de Supe, mejor ubicadas para el intercambio de productos. Los valores agregados en la manufactura con la fibra de algodón y en el procesamiento de la anchoveta y sardina, con fines de intercambio, enriquecieron y acrecentaron el prestigio de los «principales» a cargo del comercio interétnico. Entre las autoridades se distinguió el hunu o señor de los señores de los asentamientos del valle y del litoral, y sobre todos los hunus se encontraría el señor del territorio comprendido entre los valles de Santa y Chancay. Este modelo de organización política continuaría en el Perú prehispánico a través del tiempo.El Estado prístino de Supe logró movilizar grandes cantidades de fuerza de trabajo, y mediante complejas redes de relaciones consiguió atraer en su beneficio el excedente producido en un extenso territorio, que incluía, además del costeño, el Callejón de Huaylas, el Huallaga y el Marañón. La población mayoritaria conformó el estrato social bajo, dedicada a las actividades agrícolas o pesqueras y a todas las labores que le demandaba el Estado. La importancia del conocimiento en el desarrollo civilizatorio. esas condiciones socioeconómicas se desarrollaron las ciencias, tecnologías y artes. Conocimientos en astronomía, geometría, aritmética, biología, medicina, etc., fueron aplicados en la predicción del clima, en la elaboración del calendario, en la construcción de obras arquitectónicas, en el manejo de los suelos por medio de la excavación de canales de riego o de drenaje y la habilitación de chacras, en el mejoramiento genético de las plantas, en el tratamiento de algunas dolencias o enfermedades, en la administración pública y en la manufactura de artefactos con fines ceremoniales, comerciales y suntuarios. Estos avances en el conocimiento, realizados por especialistas, les dio también poder a éstos e hicieron posible mejores condiciones de vida para las poblaciones del área norcentral en los albores de la civilización. Hoy podemos admirar el orden urbano, la obra arquitectónica, los geoglifos que antecedieron en más de tres mil años a las líneas de Nasca, la decoración de sus murales, los instrumentos musicales, sus elaborados textiles y adornos personales, la variedad genética de sus productos y su propia representación en más de un ciento de figurines de barro no cocido. El rol de la religión un sistema elaborado de creencias, ceremonias y rituales impregnó a las sociedades de los valles ubicados entre el Santa y el Chancay y las sierras y selvas colindantes, articuladas por el primigenio Estado político de Supe o atraídas por su prestigio. Se formaron complejos universos mitológicos y simbólicos. En ausencia de un grupo militar, la religión fue la fuerza de cohesión y control social. La vida y el quehacer de las poblaciones transcurrieron dedicados a producir para su subsistencia y para el mantenimiento de los dioses, autoridades, funcionarios y servidores, así como a efectuar los trabajos de construcción, enterramiento y remodelación de los templos, para lo que eran convocados periódicamente. Caral y la autoestima socialLa primera contribución de Caral a la sociedad actual es en el campo del conocimiento histórico al mostrar la gran antigüedad de la civilización en el Perú y América y modificar con ello concepciones sobre la condición humana en el planeta. En el caso más concreto de nuestro país, la investigación sobre Caral permite conocer las respuestas dadas por sociedades que habitaron por casi un milenio este territorio antes que nosotros; podemos aprovechar las experiencias positivas y desechar aquellas fallidas. Desde la perspectiva cultural, Caral está llamado a convertirse en uno de los más importantes instrumentos para mejorar la autoestima de los peruanos y a constituirse en el símbolo más destacado de la identidad nacional, por ser la primera civilización, la más antigua de América y el modelo de organización sociopolítica que desarrollarían otras sociedades en períodos posteriores en el territorio del Perú. Nos pone en evidencia la capacidad creadora de los habitantes de este disímil territorio que con esfuerzo y organización lograron ingresar al estadio civilizatorio un milenio y medio antes que otras poblaciones del continente.En el aspecto económico, la puesta en valor de Caral, a través de acciones de investigación, consolidación y restauración de sus imponentes construcciones monumentales, la convertirá en un destino turístico de primer orden a escala nacional e internacional, y en una fuente de ingresos importantes para mejorar las condiciones de vida de las poblaciones de la localidad y del país en general. Por su valor histórico, cultural y económico, el destinar fondos a Caral no es un gasto es una inversión que contribuirá al desarrollo del país. Confiamos en el cambio de actitudes, en el reconocimiento de los valores de nuestra historia milenaria, que todo peruano debe hacer para afirmarse y conducirse con seguridad, sesionado de la misma visión de desarrollo, en beneficio de los que conformamos esta nación.El patrimonio cultural como eje que fomente el desarrollo socioeconómico.Pero no solo se trata del patrimonio cultural. El Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe considera que la riqueza arqueológica del valle debe fomentar el desarrollo socioeconómico en sus diversos aspectos: agrario, ordenamiento de cuenca, reforestación, producción artesanal y manufacturera, etc. para que este importante recurso cultural pueda ser apreciado en un contexto social adecuado en concordancia con su importancia. Creemos que de este modo la población actual podrá identificarse con la fuente de la que derive una mejor calidad de vida y no se convertirá en mero espectador del bienestar de los visitantes. Con esta perspectiva venimos trabajando, pero se requiere del apoyo de diversos sectores del gobierno Central, del Regional y local, así como de la sociedad civil para que aunando esfuerzos se pueda hacer realidad esta visión integradora del desarrollo en beneficio del patrimonio arqueológico y de la población actual que vive al lado de él."
Ruth Shady








jueves, 19 de febrero de 2009

Ceramios de coleccion de la Municipalidad Distrital de Hualmay

Estas cerámicas de la seccion superior pertenecen a la Cultura Chimú, y las de la sección inferior a la Cultura Mochica (entre ellos el hombre volador peruano). Al parecer estos fueron donados a la Municipalidad por un coleccionista local, desconociéndose su procedencia. sin embargo hay que mencionar que esta zona fue parte del area de expansión de varias culturas, entre ella la Chimu y Mochica.

viernes, 2 de enero de 2009

ceramica Chancay Hualmay


uno de los "huacos" encontrado en el Sector de la Esperanza - Hualmay

martes, 25 de noviembre de 2008

Cultura Chancay

La civilización Chancay se desarrolló de los años 1.200 d. C. a 1.470 d. C. entre los valles de Huaura, Chancay, Chillón, Rímac y Lurín, en la costa central del Perú. Su centro se ubicó entre los 80 y 150 kilómetros al norte de Lima. Se trata de una ubicación territorial básicamente desértica, pero con valles fértiles bañados por ríos (Huaura y Chancay principalmente) y ricos en recursos, que permitieron, entre otros, un alto desarrollo de la agricultura.
Se creia que esta cultura había surgido con la disolución de la cultura Wari, sin embargo el descubrimiento de civilizaciones primigeneas en la zona, levanta la hipotesis de una cultura con raices autóctonas. El comercio que desarrolla la civilización Chancay con otras regiones fue intenso y permitió contactar con otras culturas y poblados en un área extendida.
La cultura Chancay decae en el siglo XV para dar paso territorial a sus conquistadores provenientes del Imperio Inca.

"Su cerámica es una de las más vistosas del Perú prehispánico y refleja heber pasado por dos fases: una, la más antigua, está más cerca del estilo Tiahuanaco-Huari, y se caracteriza por sus vasijas tricolores (rojo, negro, blanco) de diseños geométricos; generalmente se trata de cántaros ovoides con asas laterales que, además de la decoración, ostentan algunas figuras escultóricas; la fase superior está constituida por una cerámica artesanalmente menos elaborada, de arcilla porosa, que usa los colores blanco y marrón oscuro, de forma variada y funcional; pero representa tipos de gran interés desde el punto de vista inocográfico, como la "china", cántaros que figuran personajes con cabezas escultóricas, orejeras, pectoral y vaso, y los "cuchimilcos", que representan a hombres y mujeres desnudos con el sexo bien definido. Destaca la belleza y variedad de las técnicas de sus textiles, que van desde estupendos tapices hasta finas gasas; las composiciones suelen representar personajes, animales y símbolos; sobresalen las serpientes bifaciales dentadas y las olas del mar. También destacan los mantos de plumas, que consisten en insertar pluma tras pluma a un hilo prinicpal que luego se cose en una tela. Asimismo llaman mucho la atencióon las muñecas de trapo de esta cultura, a veces formando escenas; su carácter mágico se descubre en su peculiar pintura facial". (Alberto Tauro del Pino *)

Imagenes de la Cultura Chancay Hualmay











Registro Fotografico de la Cultura Chancay Hualmay




Coleccion I




Encontrados en el trascurso de una excursion escolar en la zona Este de Manzanares - Huacho, lugar donde habian profanado tumbas en el 1980, allí se presenciaba a simple vistas cantidad de osamentas (inclusive craneos completos y esqueletos destruidos por los "Huaqueros"), y cantidades de instrumentos textiles destruidos.

Cultura Chancay Hualmay

Este espacio trata de dar mayor luz sobre la civilización Chancay - Hualmay, que se extendió desde la Provincia de Huaura (con su amplio y rico valle Huaura Sayán), hasta posiblemente río Chillón en Lima. Aqui depositaremos poco apoco todo un archivo escrito y gráfico sobre esta Cultura. En la actualidad existe la hipótesis de que la Cultura Chancay haya tenido su desarrollo Civilizatorio y su asentamiento poblacional en Hualmay que es un distrito que colinda por la parte norte con el río Huaura de la Cuenca del Valle Huaura Sayán. En el distrito deHualmay existen innumerables vestigios del asentamiento de la Cultura Chancay, existiendo mas de 20 estructuras piramidales por investigar, y que bien podrian relacionarse con un Chancay formativo, cuya génesis vendría de ancestrales poblaciones como la de un Hualmay nativo contemporaneo con las Civilizaciones Bandurria, Vichama, y Caral. Cabe esta presisión para ubicar en su contexto a la cultura chancay, puesto que con la división de la Antes Provincia de Chancay, el Distrito de Chancay pasa a pertenecer a la entonces nueva Provincia de Huaral. En la actualidad hay que destacar que la presencia de la Cultura Chancay es tan fuerte en el distrito de Chancay como en la Provincia deHuaura, existiendo en la zona de Manzanares Huacho vestigios de haber existido un cementerio Chancay y teniendo en Huacho y Hualmay principalmente el asentamiento poblacional mas grande. De allí que para ubicar con mejor presición a nuestra Cultura Chancay, en este espacio la denominaremos como Chancay - Hualmay.

La Historia tiene sorpresas; hasta hace poco se creia que con chavin se iniciaba el desarrollo civilizatorio en el Perú, las investigaciones en Caral trajo abajo esta presicion antigua, situando a las provincias de Huaral, Huaura, Barranca y Huarmey como los lugares donde se desarrollaron las primeras civilizaciones en America toda, desplazando a otras presisiones que la situaban en Mexico. ¿Por que no se investiga mas a fondo Hualmay? es hora de hacerlo. Es hora de que los investigadores y las instituciones se desprendan de sus actitudes mercantilistas, y apuesten por esta Cultura y sus orígenes, en todo caso inviertan en esta cultura, pero ya, antes que los vestigios vayan desapareciendo como ha desaparecido ya mucha informacion arqueologica a manos de los depredadores de culturas.